Alfredo de Saint Malo

Por Jorge Conte-Porras

Alfredo de Saint Malo

Alfredo de Saint Malo nació en la ciudad de Panamá en 1898. De niño, sus padres lo matricularon en una pequeña escuela dirigida por Narciso Garay Díaz para tomar lecciones de violín. Gracias a su talento excepcional, en 1915 el gobierno de Panamá le concedió a Saint Malo una beca para estudiar violín en el Conservatorio de París. Se matriculó como estudiante de tiempo completo en 1916. Al graduarse en 1919, recibió el codiciado Primer Premio de Violín y el mismo año tocó como solista a la edad de 21. En 1925, tras una invitación de una asociación artística en Nueva York, Saint Malo realizó diversos conciertos allí, e inmediatamente después, en otras ciudades de EE.UU. Los revisores y los oyentes acordaron que tenía talento incomparable. Pasó una larga temporada de conciertos en California después de la firma de un contrato con la Hollywood Bowl Orchestra. En 1929, Saint Malo realizó una exitosa gira por Italia. En Roma, fue bien acogida por el Papa Pío XII, y de acuerdo con el 27 de octubre de 1929 de Panamá, el periódico La Estrella de Panamá, tocó para Mussolini. Mussolini declaró que nunca había oído hablar de un violinista de esa excelente calidad. El periódico también dijo: “Alfredo de Saint Malo también fue bien recibido por el Papa Pío XI en una audiencia privada. Después de escuchar a Saint Malo, el Papa bendijo el violín Stradivarius de Saint Malo”.

En 1930, Saint Malo regresó a Panamá y fue recibido con innumerables elogios. A su llegada realizó diversos recitales en el Teatro Nacional de Panamá y en la sala de recitales del Instituto Nacional de Panamá. En 1934 fue invitado a la Casa Blanca para una presentación privada para el presidente Franklin Delano Roosevelt, su esposa Eleanor, y varios otros familiares. Saint Malo también se presentó muchas veces con la Sinfónica Nacional de Panamá, que fue fundada en 1941.

Eduardo Charpentier Herrera observa, en una breve biografía de Saint Malo: “En el año 1941 [Alfredo de Saint Malo] fue contratado por el doctor Arnulfo Arias, el presidente de Panamá en el tiempo, para convertirse en director del recién fundado Conservatorio Nacional de Música.